Si durante estos últimos meses has seguido la información en los medios de comunicación seguro que habrás pensado en algún momento en esta frase de Benedetti: «El mundo está patas arriba, el mundo está hecho un desastre». Polarización social, politiqueo, mentiras, bulos, desinformación, «Likes’’, «RTs’’, y «me gustas’’. Las redes son el canal a través del que  expresa esta lógica tóxica y peligrosa de desinformación y enfrentamiento. Juan Soto Ivars acuñó el término «poscensura’’ en su genial ‘’Arden las Redes’’. Ivars se fija en su obra en una nueva forma de censura en las redes. La poscensura a grandes rasgos funciona acosando y atacando el pensamiento de otros usuarios que «twittean’’ sus ideas, escritos, trabajos, etc.. 

El profesor de Teoría Política, Ramón Máiz, en el año 2012 en su clase nos explicó su postura acerca de las redes. Para el profesor suponían una gran oportunidad para mejorar el debate público, pensó a más libertad de opinión, más ideas, más debate y más democracia. Tenía razón, las redes eran una gran oportunidad, aunque finalmente la batalla la ganó el modelo de libertad de la sociedad de los EEUU, libertad hasta para odiar a la persona diferente o que piensa distinto.

 Las protestas de USA no se producen únicamente por el homicidio de George Floyd. Esa brutal detención y su muerte son la mecha, están motivadas por la desigualdad estructural, la falta de oportunidades y el racismo estructural. En Europa el ascensor social lo rompieron las élites aprovechando la crisis del 2008. Allí ya estaba roto desde el nacimiento de los EEUU. Es un problema de valores, un fallo de su sistema político democrático derivado de un fallo del sistema económico. El capitalismo funcionaba gracias el ascensor social. Si no hay futuro para nosotros, el sistema económico y político se vendrá abajo. Ya pasó en Europa en el periodo de entreguerras, desde finales de la primera década de 1900 hasta finales de los años 40. Hitler y Mussolini eran sus dos caras visibles. A España llegó el autoritarismo de Franco, así lo califica el prestigioso politólogo Juan Linz, entre 1938 y  1978. En el este estaba la URSS y en América Latina, en Argentina por ejemplo, padecieron diferentes dictadores desde los años 30 hasta el año 1983.

Twitter es el modelo USA. Libertad que desplaza a la igualdad entre ciudadanos, que como usuarios expresan sus ideas en las redes. Esta forma de entender la libertad es contraria a la democracia. Sin libertad no hay democracia. Es el principio y el final de la sociedad estadounidense.  Se olvidan de que sin igualdad tampoco hay democracia. La libertad y la igualdad son de los principios clave de la Revolución Francesa, la democracia en Europa y son la base ideológica del Estado de Bienestar. Y esos dos valores, son los principios que hay que defender. Vienen tiempos jodidos y hay que saber qué es lo fundamental para defenderlo cuando se produzca el recorte económico que traerá consiga un recorte de derechos, cuando nos exijan los intereses de las ayudas de la UE que se computarán como deuda. Debemos defender una vida digna fundamentada en la libertad, la igualdad y también en el derecho a un trabajo digno, sobre el que escribiré la próxima semana.

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Nacido en Cariño. Graduado en Ciencias Políticas por la USC y Máster en Comunicación Institucional y Política por la US. Soy un apasionado de la actualidad y del análisis político. Autor del Podcast Línea Clara.

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