Y dijo sí!

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[dropcap]C[/dropcap]on ilusión inicio la andadura es este blog de opinión, inmerso en una web poco usual, la de un espacio digital de actualidad política, comandada por gente joven pero de los sobradamente preparad@s.

Si uno es lector habitual en seguida se dará cuenta que de bisoña y jovial no tiene nada, y que la conjunción de POLÍTICA y juventud por extraña que le parezca a nuestros antecesores , es posible. Más si se da en los jóvenes adecuados.

Y lo dice un servidor, que preside una organización político juvenil, pero que con el paso de los años, y son casi trece ya, se ha dado cuenta que la instrucción y un poquito de experiencia por pequeña que sea, es valiosa para opinar sobre política con mayúsculas, que es la que ha de tomarse en serio.

Espero por tanto, que mis reflexiones puedan ser catalogadas de la misma manera por todos aquell@s que dediquéis cinco minutos de vuestro tiempo a leerlas.

Dicho esto, podría iniciar este primer post con cualquiera de los múltiples asuntos con los que la actualidad nos tiene absortos. Pero me da que de seguro opinaré sobre ello en las próximas entradas. Queda poco para saber cuál será el devenir de nuestro país. Si el de una gran coalición, si el de Sánchez más Podemos y los nacional-independentistas, o si el de volver a pasar por las urnas. Entenderéis por ser quién soy que la segunda opción me da cierto pavor.

Pero me voy a estrenar con uno que ha cubierto páginas y páginas de elucubraciones, de preguntas sin respuesta y que ha despertado el interés de muchos, y no sólo de corrilegionarios. Me refiero a la continuidad de Alberto Núñez Feijoo como presidente del PPdeG, y por tanto, la confirmación de su candidatura a continuar presidiendo el destino de todos l@s gallegos.

Formará ya parte de mi recuerdo, el momento en el que A.N. Feijoo pronunció la frase de “por todo elo, confirmo a miña candidatura para…”. Ese estruendoso alarido unísono e improvisado de júbilo de todos y cuantos estábamos presentes, no creo que lo vuelva a contemplar.

Pero ese sí de “O noso presidente” (como diría Paco Vedra), trae consigo múltiples consecuencias.

En primer lugar, la constatación irrefutable de un auténtico líder. En un momento en que los presidentes y secretarios generales de los partidos están más que cuestionados, el presidente del PPdeG tiene el reconocimiento y el respeto del 100% de la militancia. Algo pocas véces visto, porque incluso Adolfo Suárez, Felipe González, Aznar o Mariano Rajoy, han tenido detractores dentro de sus filas.

La figura de Alberto Núñez Feijoo se parece cada vez más a la de su predecesor, aunque procedan de distinta escuela.

En segundo término, es inevitable establecer una comparativa de cómo se encuentran el resto de líderes gallegos.

Mientras el PPdeG tiene un candidato claro y reconocido, el PSdeG escenifica un rosario de renuncias digno de preocupación. Mareas están a la espera de que a Beiras no se le de por caer en lo que tanto criticó a Fraga (presentarse con ochenta años), y Podemos empieza a estar asumido en la indiferencia de sus bases, cansadas de tanta dimisión, corrientes y alternativos. Que de 21.000 militantes hayan ido a votar para la secretaría general poco más de 3.000, nos da una idea de cómo anda la cosa en el partido morado.

El BNG es el único que ya tiene un líder, (lideresa en este caso) con experiencia e ideas claras. Aunque su dificultad radica en reconquistar los corazones de aquellos que se han ido con Beiras. Y no es cosa menor.

Y por último, el contraste entre lo que puede pasar en Madrid y lo que muchos esperan que no pase en Galicia. La situación de ingobernabilidad que estamos viviendo a nivel nacional, beneficia claramente a la figura de un líder sólido, que pueda tomar decisiones sin tener que pedir permiso a quién se presentó contra uno.

Por ello, y teniendo en cuenta lo caras que están hoy en día las mayorías absolutas, el “si quiero” de Alberto Núñez Feijoo ha sido más importante que nunca para todos. Los que bebemos de la misma fuente, y diría que también para los no beben de ninguna.

Pero eso último es una reflexión mía…

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