El peligro de hacer demagogia con las puertas giratorias

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[dropcap]E[/dropcap]sta semana ha vuelto a saltar la polémica por el paso de varias ministras de la época de Zapatero a puestos de responsabilidad en la empresa privada. Trinidad Jiménez acaba de fichar por Telefónica para un puesto de dirección, Elena Salgado como consejera de Nueva Pescanova y famosa es la acusación de Pablo Iglesias sobre el trabajo de Jordi Sevilla para “House Water Watch Cooper” (refiriéndose a la consultora ). También ha tenido su eco en la prensa la reincorporación de la polémica ex diputada del PP Andrea Fabra a su antiguo puesto de trabajo en la misma empresa que la ex Ministra de Exteriores.

Pero ¿Que son las puertas giratorias? Se llama puertas giratorias al paso de políticos o empleados de alto nivel del sector público a trabajos en el sector privado y viceversa. La idea es que hay una puerta giratoria entre los dos sectores cuando legisladores y reguladores del sector público se convierten en consultores en las industrias que un día se encargaron de regular o cuando altos cargos de una industria son nombrados para puestos gubernamentales que tienen relación con su antigua industria.

Una de las críticas de los nuevos partidos hacia los partidos tradicionales es precisamente que se produzcan estos trasvases del sector público al sector privado. Pero hay que tener cuidado con esta crítica. No todo paso del sector público al privado y del sector privado al sector público es una puerta giratoria.

Si hacemos demagogia con este asunto y además hacemos demagogia con los sueldos de los ex – ministros, diputados, secretarios de Estado, presidentes autonómicos etc. ¿Sólo se van a poder entrar en política los funcionarios? ¿Sólo van a poder dedicarse a la gestión de la cosa pública los profesores de políticas de la Facultad de Somosaguas? Si el día de mañana, yo que trabajo en una Consultora del sector de las Telecomunicaciones, entro en política y ando en ella (pongamos ocho años) ¿Después no podría volver a tener un empleo privado con el que vivir?

Podemos propone prohibir la entrada de ex políticos a las empresas del Ibex 35 de por vida. Esto que puede parecer una gran medida de regeneración democrática, que consigue grandes titulares y que a la opinión pública les puede parecer perfecto, entraña el peligro de que en política no entren los mejores. Puede que una persona con inquietudes políticas que trabaja en el Santander (o en la Caixa como Albert Rivera), con una medida así, jamás se plantee dar el salto porque sabe que jamás podrá volver a su antiguo puesto de trabajo.

Por eso, la solución no pasa por prohibir de por vida. La solución a las puertas giratorias pasa por ser serios. Otros países ya han afrontado este problema. Lo de las puertas giratorias no es solo un problema en nuestro país. La gran Alemania también ha tenido este debate cuando en 2014 saltó a la luz pequeños casos de corrupción en este sentido.

Pero en la gran Alemania, donde emigran muchos españoles a buscar oportunidades, la solución no pasó por prohibir. La solución pasó por mejorar la regulación. Por eso, en el país germano, entre otras medidas, se ha establecido un periodo de 18 meses para que un alto cargo pueda pasar al sector privado (es cierto que en España es de 24 meses).

Pero como seguramente el periodo de espera no sea suficiente, y en nuestro país quien hace la ley hace la trampa. Tendremos que reforzar los mecanismos y hacer que estos actúen de una forma seria.

Es cierto que Ciudadanos propone cosas más serias y menos populistas que Podemos en esta materia. Ciudadanos propone evitar los “trucos y subterfugios” (no prohibir) que existen actualmente y que posibilitan “burlar” esta normativa, como trabajar para filiales y no para la empresa matriz. En ocasiones pasa que uno no ficha por Telefónica, pero ficha por Tuenti. También resulta necesario dotar de mayor independencia a la Oficina de Conflicto de Intereses.

No es que yo quiera vender a Ciudadanos (que no lo quiero). Pero creo que hay que hacer un debate serio en esta materia. Yo quiero que a la política española vengan los mejores y para eso hay que pagar bien a los políticos y que su paso por la política no suponga un hándicap para su futuro cuando la dejen. Hace falta regenerar nuestro país, nuestras instituciones y esto no pasa por hacer el debate de cómo afrontarlo desde la demagogia y el populismo.

 

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Alejandro Ruiz París
Graduado en Derecho y Ciencias Políticas por la Universidad Carlos III de Madrid, cursó estudios en el Instituto de Ciencia Política de la Universidad de Wroclaw (Polonia) y actualmente trabaja como consultor junior de políticas públicas en el sector TIC. La libertad y la búsqueda de la verdad son los principios que rigen su trabajo.