Trump, una pistola en cada mano

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Republican U.S. presidential nominee Donald Trump attends a campaign rally at Blair County Convention Center in Altoona, Pennsylvania August 12, 2016. REUTERS/Eric Thayer - RTX2KFBH

Como decían en Johnny Guitar (Nicholas Ray, 1954), nunca le des la mano a un pistolero zurdo, y eso es lo que es Donald Trump, un pistolero zurdo. Nunca sabremos si de verdad su intención era ser presidente de los Estados Unidos o simplemente quería satisfacer su ego. Tampoco lo sabrán los quince aspirantes a líder republicano que Trump ha arrollado durante las primarias. Por el camino han quedado los “family values” de Ted Cruz y la simpatía latina de Jeb Bush. Todos han sido difuminados por las mofas y el tono abrupto del bueno de Donald. No queramos comparar las conductas de la política americana con las de nuestro país pues el ejercicio sería ciencia ficción. En EEUU todavía no están invadidos de corrección política y Trump lo ha aprovechado. Mientras todos los demás candidatos estaban preocupados de no pisar alguna mina, Trump las ha pisado todas, y les ha marcado la agenda. Ningún candidato ha podido explicar nada, pues todos los temas, llevaban al magnate inmobiliario. Mucha gente se ha quejado del tono de Donald Trump, pero no ha engañado a nadie. No existe sentimiento de decepción pues nunca ha jugado el rol de caballero blanco. Ha escogido ser un Rolling, mas que un comprometido cantautor. Por mucho tercer candidato que quieran promocionar los altos cargos republicanos, él se ha ganado el respaldo de las bases y 4 de cada 5 republicanos le apoyan.

Pero separemos el trigo de la paja, Trump ha tocado temas como la inmigración, poco dados a ser el centro del debate político, y que a tenor de las encuestas sí importan a la población. Todos coincidimos en que construir un muro no es la solución, pero los americanos creen que es un tema que se debe abordar.

Este mensaje va a los votantes blancos de mediana edad, principal caladero de votos de Trump. Un hombre que  ha financiado las campañas de Clinton, fabrica sus gorras en China y presenta a los “caníbales” de las finanzas americanas en su equipo económico, no es un regenerador de la nación americana. Por supuesto no lucha contra el sistema, simplemente se ha cansado de estar detrás del telón y ha querido protagonizar él la función. Tampoco seamos ingenuos, EEUU tiene un papel muy determinado en su política internacional y unos contrapesos muy importantes dentro de su sistema político. Si llega Donald Trump a la presidencia se modificarán la visión y las formas, seguramente no gane el Nobel de la Paz, pero nada cambiará. Ni Guantánamo se cerrará por completo, ni habrá largos paseos por el malecón cubano tan pronto como pensamos. EEUU siempre será el “Equipo A”, al que llamamos cuando hay problemas. Muy probablemente acabe ganando Hillary Clinton, más por hacer valer su imagen presidenciable y usar el discurso del miedo, que por un verdadero debate político. Pero cuidado, que al pistolero zurdo todavía le quedan balas en la r

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Carlos Gómez Puebla
Graduado en Economía con mención en Economía Internacional en la Universidad de Cantabria. Estancia en el extranjero en la Universidad de Ljubljana (Eslovenia). Actualmente estudiando en la URJC Master de International Economic Relations. Muy interesado en el mundo del análisis político y la economía.

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