Como cada comicios electorales importantes fuera de las fronteras de nuestro país, siempre podemos encontrar grandes analistas políticos en las RR. SS, analistas sin embargo que aguardan bajo la sombra sus impresiones electorales de estos otros países a lo largo del mandato, y solo las sueltan cuando hay elecciones en ese país.

Esta vez fue el turno de EE.UU., primera potencia occidental, y que cada cuatro años elige al huésped de la Casa Blanca. Estos últimos años ha cogido especial protagonismo de por sí, ya que el protagonista sin duda en 2016 y 2020, fue, es y seguramente será, por todas las noticias que nos esperan, Donald Trump. Sin duda el A, B, y C del neopopulismo llevado a la cumbre máxima, es decir, a Presidente de los EE.UU.

Estos comicios, han servido para que gran parte de la izquierda de nuestro país, o al menos los que se erigen en analistas políticos que, como ya dije solo aparecen en temporada de elecciones, apoyaran con fervor al oponente Demócrata, Joe Biden. Más por el antitrumpismo, que por apego ideológico. O al menos debía ser así, pero para mi sorpresa, gran parte de la izquierda de este país hasta lo apoyaba por esta última razón, por ideología. Es decir, estaban apoyando a un candidato, que extrapolando muy por encima y sin entrar en detalles, aquí en España, Joe Biden, ya hubieses sido calificado como mínimo de “facha”, por esos mismos grupos que le apoyan y se alegran de su elección. Sin duda es asombroso, y cumple aquello de nadie es profeta en su tierra, aunque por suerte si será el próximo presidente de los EE.UU.

No obstante, lo más asombroso ha sido como acusaban de populismo y de hechos que el propio Trump había realizado en su mandato. Lo asombroso no era esto, que era lo esperable por ambas partes. En primer lugar, que Trump gobernara de forma populista, y al intento de su mayor antojo y capricho, y que por otra parte la izquierda de nuestro país lo acusara de lo mismo.

Pero el punto clave fue afirmaciones de algunos twitteros de podemos que decían: “A ver si lo entiendo, Trump quiere llevar al Supremo el fraude electoral, donde allí tiene mayoría de jueces republicanos, uno de ellos nombrado hace pocos días…”. Claro visto de ese modo, era denunciable, y hasta cierto punto llevaban razón.

Pero de ahí mi asombro, y mi pregunta, ¿no es esto lo que pretende hacer este gobierno de coalición cuando presento la reforma del poder judicial?, es decir, ¿no pretendía hace pocas semanas nuestro gobierno poder elegir ellos mismos los jueces del órgano del poder judicial? Para algunos les podría parecer contradictorio, para ciertos sectores de podemos aparentemente no.

Siguiendo con esta estela, también se podía leer a twitteros, nuevamente especialmente de Podemos, como decían es “que Trump no quiere libertad de expresión, o “Trump miente muchas veces y los medios los expone”, o uno de mis favoritos cuando los medios Norteamericanos cortaron la comparecencia de Trump en directo para decir que había un fraude electoral, “ojala más medios españoles cortando cuando los políticos dicen mentiras”, claro está que los políticos en este caso siempre se van a referir a todos aquellos que no son PSOE o Podemos.

Entonces al leer esos tweets también me dije, en cierta parte llevan razón, Trump ha mentido, y ha usado muchas veces manipulación mediática, e incluso señalado a medios y periodistas, y entonces me pregunte, pero ¿no acaba de crear una agencia el Gobierno para ser el quien decida lo que es una fake news y que no es una fake news?, es decir, ¿no podría haberse creado de forma autónoma y por individuos no elegidos, sino profesionales para gestionar este órgano?, ¿no podría llegar a ser esta una forma de manipulación mediática por parte de un Gobierno? ¿El vicepresidente no había llegado a señalar a algún periodista abiertamente (Vicente Valles)? A continuación, me pregunte, si queremos que se corte a los políticos cuando están mintiendo, ¿deberían los medios de haber cortado al Presidente Sánchez cuando hablaba (y habla) del comité de expertos, que el mismo admitió no existir?, ¿deberían los medios cortar al Vicepresidente Iglesias si en un futuro si vuelve a repetir aquello de “dimisión en cuanto haya apertura de juicio oral, así de simple, así de rápido”?, o ¿deberían los medios cortar a Echenique cada vez que hable de acusaciones hacia terceros de no pagar impuestos, o de contratar en negro o en B?

Por último, y a medida que fueron avanzando las elecciones americanas, Trump subía su tono y afirmaba que no reconocería los resultados, y que acudiría los tribunales. Esta amenaza, que sigue hoy día vigente, está causando un daño, y fragmentando aún más la sociedad norteamericana, que espero y deseo por el bien de EE.UU. y por ende de los países Occidentales, Biden en estos 4 años sepa unir, crear lazos en la sociedad y en los países.

Todo esto me llevo de vuelta a leer Twitter, y otra vez a esos twitteros del ala mas izquierdista de nuestro país, estos acusaban a Trump de “dividir la sociedad americana, y fomentar la violencia, y la antidemocracia”, o “Trump debe reconocer la derrota e irse a su casa, esto es la democracia”.

Y nuevamente volvía a estar en gran parte de acuerdo en que lo mejor para EE.UU. debía ser que Trump asumiera su derrota y traspasase la presidencia a Biden, no obstante mientras leía me preguntaba: ¿No era el Vicepresidente Iglesias el que llamaba terrorista a Amancio Ortega?, ¿No era el Vicepresidente Iglesias quien decía aquello de “los escraches son jarabe democrático”?, y por último, ¿no fueron grupos afines a podemos los que rodearon el congreso en la investidura de Rajoy, llegando incluso a agredir a algunos dirigentes por ejemplo de Ciudadanos?, e incluso ¿no fue en Andalucía, donde se fletaron autobuses por parte del PSOE para rodear el congreso en la investidura de Juanma Moreno?.

He decir que he preferido no volver a mirar comentarios sobre las elecciones americanas en Twitter.

Después de todo solo me queda decir, que espero y deseo la mejor de las suertes a Biden en estos 4 años de mandato, y que ha conseguido lo que hasta solo el futbol en España había conseguido, unir a seguramente mas de la mitad del país entorno a un candidato, lástima que no votásemos en estas elecciones.

Pero volviendo al terreno nacional, el refranero español es tan bueno, sabio, y nutrido que tiene el refrán perfecto, y es que “somos capaces de ver la paja en el ojo ajeno, y no vemos la viga en el nuestro”, en este caso el populismo que hay ya en nuestro Gobierno.


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Ignacio Hernández Grajales
Estudiante de ADE y Derecho en la UGR. Interesado y preocupado en la sociedad española, su política y su economía. Participante de Torneos de Debate y Simulaciones. "La virtud está en el punto medio (Aristoteles)".

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