¿Regionalismo en la región de Murcia?

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En tierras murcianas se está trabajando en un partido regionalista por parte de algunas personas. El momento no es baladí, pues hay un cambio político profundo que ha provocado el fin del bipartidismo y la irrupción de dos nuevas formaciones políticas. Dentro de un contexto de crisis económica y de denigración hacia la política.

La Región de Murcia tradicionalmente ha sido un territorio tranquilo y comprometido con la nación española. Orgullosa a su vez de su cultura regional y que no ha dudado en reclamar cuando es preciso, como el agua por ejemplo. Las reclamaciones históricas de los murcianos en ocasiones se han topado con un muro y otras veces han tardado en obtenerse.

El regionalismo es una definición política mucho más ligera que el nacionalismo periférico. Este último es un movimiento que busca la formación y consolidación de una patria propia dentro o fuera del Estado al que pertenece su territorio, en cambio el regionalismo lucha por una serie de derechos para su territorio sin pretensión diferenciadora ni contraria a la nación del país al que pertenece.

En la Región de Murcia no ha cuajado nunca ningún partido regionalista porque no era apoyado por ningún sector político con peso (ni el conservadurismo, ni el liberalismo, ni la socialdemocracia, ni la izquierda alternativa) y la ausencia histórica. Esto no implica menos identidad regional que en otras comunidades autónomas.

El movimiento regionalista ha nacido allá donde se ha desgajado un bloque ideológico, la gran mayoría en la izquierda (Galicia, Valencia, Baleares, Cantabria y Andalucía) pero también en la derecha (Asturias y La Rioja) y en algunos en ambos lados (Aragón, Navarra y Canarias). Pues el Partido Leonés es caso diferente, ya que León antes era una región propia hasta la formación de las actuales Comunidades Autónomas. En cambio en Murcia, Castilla la Mancha y Extremadura el regionalismo no ha aparecido, y cualquier atisbo de él lo ha tenido la extrema izquierda extraparlamentaria, un regionalismo que no se puede definir como tal pues entra dentro de la corriente de la autodeterminación y de oposición al poder del Estado democrático. Finalmente queda Madrid dónde estando la capital del país es muy complicado que se geste un movimiento así. Obsérvese que no he mencionado a Cataluña y País Vasco pues allí operan partidos nacionalistas, no regionalistas.

En la Región de Murcia es posible que ahora nazca el regionalismo pues el PP está sufriendo problemas internos. Ya desde las peleas entre Valcárcel y Cámara por quien sucedía al primero, y ahora entre Garre y Sánchez es factible la ruptura conservadora. Con las declaraciones sobre Rajoy parece que Alberto Garre prepara una ruptura en el bloque conservador, buscar la transversalidad que pretende el partido regionalista que se está gestando y su desembarco en ese nuevo movimiento.

En esta última ocasión se constata una mayor crisis por la irrupción de Ciudadanos captando voto liberal y la pérdida de la mayoría absoluta del PP que está convulsionándolo, así como por las cesiones que no tiene más remedio que hacer ante el transversal Ciudadanos, que lo mismo saca un planteamiento socialdemócrata como uno liberal.

Por contra la crisis del PSOE murciano no dio origen a un regionalismo porque ha estado en la oposición y no necesitó alianzas para conservar el poder en su momento, además tenía a su izquierda la válvula de IU que se beneficiaba de ella, ahora superada la coalición de izquierdas por Podemos que fagocita al regionalismo y al nacionalismo por su defensa del derecho a decidir (ha borrado del Congreso de los Diputados a BNG y Geroa Bai dejando esquilada a Bildu y superando en Cataluña tanto a ERC como a la nueva marca de Convergència).

En caso de nacer desde el conservadurismo un partido regionalista en la Región de Murcia lo tendría complicado pues hasta ahora el PP es visto como el opositor a la fuerzas de izquierdas, un sector más radicalizado por la aparición de Podemos. Tendría que conseguir desbancar al PP como sucedió en Asturias, algo bastante complicado, de hecho casi ningún regionalismo ha logrado aglutinar a la derecha o a la izquierda. Todo dependerá del tamaño de la crisis interna del PP, de quien lidere la nueva formación, si es capaz de conseguir voto de centro y combatir tanto a Ciudadanos como a lo que quedase del PP que por mucha crisis aún le quitaría votos (en Asturias el PP se recompuso y en las últimas autonómicas pasó muy por encima de Foro Asturias).

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