El 12 de Octubre es un teatro donde se representa el esperpento del “como si”. Marchan tropas “como si” España tuviese alguna capacidad militar a nivel mundial; figura el rey “como si” sirviera para algo más que para posar con deportistas; se ondea la bandera de España “como si” no hubiera problemas gravísimos de separatismo; se hacen gastos “como si” el país no estuviera al borde de la bancarrota, etc.

Es necesario cuestionar la naturaleza del poder del actor principal: Felipe VI. Juan Carlos traicionó a su padre Juan III. En una carta escrita por A. García Trevijano en Estoril, el abuelo del actual rey le dice al principe de Asturias de la época, que salva una monarquía sin honor. Por tanto, no hay una continuidad dinástica, sino que la causa de que haya corona está en el deseo de Franco de perpetuar los principios del movimiento. Su legitimidad: la victoria en la guerra civil.

¿Cómo es que una vez muerto Franco, no tuvimos la oportunidad de elegir una República? Trevijano fue el coordinador de la Platajunta. En su casa guarda documentos firmados por los jefes de los partidos, pidiendo una ruptura con el franquismo y un período de Libertad Constituyente en el que hubiera oportunidad de elegir una República. Me diréis, pero es la misma persona que ayudaba a Juan III. Sí. Trevijano siempre ha sido republico, pero se alió con don Juan para intentar quitar del medio a Franco y que los españoles pudieran elegir monarquía o República. Cuando fracasó don Juan, debido a la traición de su hijo, ya no fue posible una monarquía que ayudara a romper políticamente con el franquismo. Sólo cabía una ruptura republicana.

¿Por qué no triunfó la República? Pues porque no se rompió con el franquismo. Los jefes de los partidos aceptaron un reparto de poder oligárquico, pactando con los franquistas (Suarez, Fraga, Torcuato, etc). Hicieron una constitución de manera secreta, idearon las autonomías para colocar a los segundos de los partidos y el consenso fue la palabra que dieron al reparto de poder. Indefectiblemente este conseso derivó en chanchullo, acumulación de poder y corrupción. Así se explica lo que hay hoy.

Se equivocan los que añoran la tricolor. Una república no puede ser sólo de izquierdas. No se puede repetir el desastre de la segunda república, que fue incapaz de frenar la guerra civil. La tercera república ha de constituirse de manera formal con reglas de Juego democráticas: representación de diputados por distritos, total separación de poderes y los partidos, Sindicatos e Iglesia, no pueden cobrar ni un céntimo del Estado porque tienen que representar a sus afiliados.  Tiene que llegar desde fuera del sistema actual. No la puede traer ningún partido porque:

1) están cobrando de la Monarquía.

2) aceptan las reglas oligárquicas actuales de juego.

3) todo partidos es ideológico. Una república no puede ser ideológica, sino reglas de juego formales.

Si no la puede traer ningún partido, ¿es posible que algún día haya República en España?. Sí. Una abstención masiva, deslegitimadora, más grande que en Portugal o en Grecia, junto a una crisis de gobierno, puede dar fuerza a un colectivo externo de grandes masas que tras el fracaso de Podemos y Ciudadanos, en unos años, pidan un periodo de Libertad Constituyente que de lugar a una República Constitucional.

 


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