VERDE

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Fue uno de los cuatro días en el año que brillan más que el Sol. En Madrid era día feriado por ser la festividad del Corpus Cristi. El príncipe Felipe salía acompañado por su esposa e hijas del palacio de las cortes convertido en Jefe del Estado bajo el nombre de Felipe VII, montaba en el Rolls Royce descapotado y recorría las calles de Madrid.

De este día han transcurrido ya dos años. En estos dos años, España ha vivido un tiempo de cambio pacífico a la vez que convulso. Parece que ya nada volverá a ser como había sido hasta ahora. Todo el mundo tenemos claro que hay que corregir los defectos del sistema que nos dimos en el 78. El bipartidismo está por ver que se recupere, nuevos partidos han aparecido y nos vamos a enfrentar a las segundas elecciones en seis meses. Veremos si por fin conseguimos que los partidos acuerden un gobierno que dure.

Lo que está claro es que a diferencia de lo que sucede con los partidos, aunque el caso Noos está pegando los últimos coletazos, a pesar de la deslealtad de su hermana doña Cristina por no renunciar a su esposo o a sus derechos dinásticos, la Corona es la única institución que ha conseguido recuperar su prestigio en medio de la crisis económica e institucional que ha vivido España.

Un dato importante de la recuperación del prestigio de la Corona es que, ante este nuevo proceso electoral, Podemos no mencione en el catálogo de IKEA la consulta sobre la República y la Monarquía. Solamente la fagotizada Izquierda Unida defiende públicamente la República.  Incluso se dice que a Podemos le molesta que los militantes de coalición acudan a los mítines con la bandera tricolor.

Yo hasta no hace mucho, y aun ahora, creía que un Rey debe ser Rey hasta que San Pedro le licencie. Pero está claro que el mundo ya no funciona así. Si un Papa ahora ya puede declinar la elección del Espíritu Santo, como no lo va a hacer un Rey constitucional que no se debe a decisión divina.

Don Juan Carlos rompiendo esa tradición hizo su segundo mayor servicio a España desde el 23F.Supo elegir el momento adecuado, con un Parlamento cómodo, con unos líderes leales. Es más, por una vez en España, las cosas sucedieron como en otros países de nuestro entorno. Ahora será el momento de don Felipe. Se enfrenta a un momento complicado, donde su papel jugará un papel muy importante en el arbitraje de los resultados del 26J. El tiempo le juzgará como juzgó a su padre.

VERDE: Viva el Rey de España.

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Alejandro Ruiz París
Graduado en Derecho y Ciencias Políticas por la Universidad Carlos III de Madrid, cursó estudios en el Instituto de Ciencia Política de la Universidad de Wroclaw (Polonia) y actualmente trabaja como consultor junior de políticas públicas en el sector TIC. La libertad y la búsqueda de la verdad son los principios que rigen su trabajo.

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