[dropcap type=”2″]Y[/dropcap]a queda menos para celebrar lo que se conoce como “Día de la Liberación Fiscal”Tax Freedom Day-. Es el día en el que los ciudadanos habrían generado suficientes ingresos para pagar todos los impuestos. A partir de entonces es cuando comienzan a generar ingresos para sí mismos.

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Fuente: http://www.civismo.org/

Con los datos de 2014, un trabajador español con un sueldo medio de 24.400 euros brutos al año destinaría 102 días a pagar las cotizaciones a la Seguridad Social, 41 días a pagar el IRPF, 25 el IVA, 11 a impuestos especiales y 5 a otros impuestos. En total, dedicaría 184 días de su trabajo -15.988 euros- a pagar a la Administración. Algo más de medio año. Con el sueldo modal de España, que son 15.500 euros, la liberación fiscal se produce el 16 de junio, algo menos que la media, pero no por eso menos escandaloso.

Medio año dedicando todos nuestros ingresos a pagar impuestos. Una barbaridad. Como he dicho más de una vez, España se ha convertido en una “dictadura de los impuestos”, que es una degeneración del Estado del Bienestar, convertidose en Bienestar del Estado. Como explica el Think Tank “Civismo”, quien realiza el informe del Día de la Liberación Fiscal, las subidas de impuestos de los últimos cuatros años sitúan el Día de la Liberación Fiscal en máximos históricos. Las alzas fiscales habrán supuesto en total 9 días de trabajo y un coste de 747 euros por empleado: 116 euros atribuibles a las subidas del IRPF (estatal y autonómico), 193 euros correspondientes a la subida del IVA de 2010, 370 euros a la subida de IVA de 2012 y 68 euros a otros impuestos como el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), el Impuesto de Circulación o los impuestos especiales (gasolina, electricidad, alcohol, etc.).

Diferencias entre CCAA

Sí bien la media española se sitúa en el 3 de julio –recuerdo que son datos del año pasado-, el esfuerzo fiscal varía de una Comunidad Autónoma a otra. Actualmente, hay una horquilla de hasta 9 días entre el País Vasco (la CA con el menor esfuerzo fiscal) y Cantabria y Cataluña (las dos CCAA con mayor esfuerzo fiscal).

Para un ciudadano medio español, vivir en Cataluña o Cantabria costaría 9 días más de trabajo al año y 737 euros extra en comparación con un residente del País Vasco. La razón de esta diferencia se debe a que en Cantabria y Cataluña el Impuesto sobre Bienes Inmuebles está muy por encima de la media. Además, el Impuesto de Circulación, el de Venta Minorista de Hidrocarburos y el Impuesto sobre la Renta también son generalmente más elevados en estas dos CCAA.

En cambio, en el País Vasco, el Día de la Liberación Fiscal se celebra 7 días antes que la fecha media nacional. Esta diferencia se debe exclusivamente al Impuesto sobre la Renta, de modo que los vascos se ahorran 468 euros en el IRPF gracias a su régimen foral. Al igual que en el País Vasco, en Navarra el Día de la Liberación Fiscal tiene lugar a finales de junio, 3 días antes que la media nacional. En el caso de esta comunidad, la diferencia se debe tanto al Impuesto sobre la Renta (en Navarra se pagan 181 euros menos que la media nacional en el IRPF) como a una menor carga fiscal municipal a través de impuestos como el IBI. Además, Navarra ha vuelto a eliminar el gravamen autonómico sobre la Venta Minorista de Hidrocarburos.

Así, las diferencias entre Comunidades Autónomas vienen recogidas en este gráfico:

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Fuente: http://www.civismo.org/

Dos caminos

Con los datos encima de la mesa hay dos caminos por delante. El primero sería seguir por esta senda antiliberal de aumentar impuestos, aumentar gasto y que haya más días que los trabajadores dedican para pagar impuestos que para disfrutar ellos mismos de su propio dinero. El segundo camino sería todo lo contrario: reducir la gran mayoría de impuestos, eliminar algunos que además de injustos son antieconómicos, pues gravan dos o más veces algunos bienes o la riqueza generada por los contribuyentes, como Sucesiones, Donaciones o Patrimonio. Y sobre todo reducir cotizaciones sociales, dar una oportunidad al sistema de capitalización que proponen, por ejemplo, desde el Partido Libertario (P-Lib), y dar una “patada” al sistema de reparto que se ha demostrado harto ineficaz en España, debido en gran parte a la pirámide poblacional, cada vez más invertida. Pero también un injusto reparto basado en un “contrato entre generaciones”, en el que el Estado mete la mano -tal es su naturaleza- en un tema tan serio como la jubilación y las pensiones. Como dice Lorenzo Bernaldo de Quirós en su libro Por una derecha liberal, “la concentración del poder político y del económico en el Estado del Bienestar debilita la responsabilidad individual y desincentiva la cooperación entre las personas. Ha dejado al individuo solo frente al Minotauro estatal”.

Mirando un poco por encima los partidos políticos con opciones de gobernar España después de las generales de finales de año, no encuentro razón alguna para creer en el segundo camino, si bien muchas para continuar por el consensuado primer camino.

El Gobierno de Rajoy ha demostrado en varias ocasiones su espíritu antiliberal, por lo que no existe motivo alguno para pensar que si consigue mantener el gobierno haya cambios en este ámbito. El PSOE ya ha dejado claro que el suyo es el primer camino, para “redistribuir la renta”, como si ésta fuera innata y no hubiese que crearla. De Podemos poco más se puede decir, ¿alguien duda que su camino es el primero?

En contra de lo que el PP y el PSOE han demostrado y lo que Podemos deja entrever con sus propuestas, debemos optar por acortar el plazo hasta el Día de la Liberación Fiscal. Éste no debe aumentar año tras año, sino disminuir; es la única manera de conseguir un verdadero bienestar, siguiendo el lema de Gladstone: “Dejad florecer el dinero en el bolsillo de los contribuyentes”.

 

 

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