Han pasado algo más de 3 meses desde que diera comienzo el estado de alarma -que ha concluido el 21 de junio-, y parece buen momento para evaluar si la gestión llevada a cabo hasta ahora por el gobierno de Pedro Sánchez ha sido la correcta. Para ello vamos a ver tanto el resultado económico como el sanitario.

Nuestra economía está en una profunda crisis

En el ámbito económico, tanto la OCDE como el FMI sitúan a España como el país cuya economía va a sufrir la caída más profunda durante este 2020.

Estimación de la caída del PIB (%) 1S2020; Elaboración propia con datos de la OCDE

Como vemos, para este primer semestre del año, España ha soportado una mayor contracción de su PIB que países como Italia cuya crisis sanitaria ha sido también realmente profunda. Además, los últimos datos que ofrece el FMI sobre las proyecciones anuales estiman que España verá caer su economía en 2020 un 12,8% -similar a Italia-, situándose a la cabeza como país con peor resultado económico.

Esta crisis tendrá un efecto perjudicial sobre las cuentas públicas. Se estima que se alcance un 120% de deuda sobre PIB – incluso más- y que el déficit supere el 10%. Esto es debido a la caída recaudatoria y al aumento de gasto público para hacer frente a las políticas que pretenden suavizar el impacto negativo sobre la población. 

Todos estos datos son preocupantes y todavía quedará ver el efecto real que habrá sobre el mercado laboral, es decir, a cuánto ascenderá la tasa de paro. Dependerá de la prolongación o no de los ERTES, de la capacidad de las empresas para afrontar el verano, de la posibilidad de que se genere una segunda ola de contagios, etc. 

Así que teniendo todo esto en cuenta ¿podemos decir que el gobierno de Sánchez es ejemplo de buena gestión económica en esta crisis? Yo diría que no.

La gestión sanitaria destaca por la improvisación

Lógicamente, cuando un gobierno reacciona tarde, no queda tiempo para la planificación y para la realización de buenos protocolos, así que solo queda improvisar.

Ya vimos todo lo sucedido para poder traer material sanitario a España. Un gobierno central que no sabía bien como dotar a los hospitales del material suficiente para hacer frente a la emergencia que vivíamos. Esto, por supuesto, ha tenido consecuencias en el número de contagios y fallecidos.

En la siguiente tabla podemos apreciar el puesto que ocupa España en la clasificación mundial, bajo el criterio de fallecidos/millón de habitantes, para poder hacerlo comparable.

PosiciónPaísFallecidos/millón de habitantes
1SAN MARINO1238
2BÉLGICA839
3ANDORRA673
4REINO UNIDO635
5ESPAÑA606
6ITALIA573
7SUECIA511
8FRANCIA456
9EEUU374
10HOLANDA356
Elaboración propia con datos de worldometers.info

Podemos observar como España ocupa un vergonzoso quinto puesto como uno de los países con mayor número de fallecidos por cada millón de habitantes, muy alejado de países como Portugal que ocupa el puesto 24 o Grecia en el puesto 89, cuyos sistemas sanitarios no son de la envergadura del sistema sanitario español. Podríamos decir que la clave era la anticipación.

Además, tenemos que sumar que la contabilización de fallecidos no está siendo muy correcta. Si acudimos a los datos sobre exceso de mortalidad, se observa que la cifra alcanzada para el periodo comprendido entre el 13 de marzo y el 22 de mayo, es de 43.434 defunciones en exceso, cifra que dista mucho de la oficial, situada en algo más de 28.000 fallecidos actualmente. 

A la vista de los datos que se han mostrado anteriormente, no podemos afirmar que la gestión del gobierno de Pedro Sánchez haya sido buena. Un desastre en el plano sanitario, siendo uno de los países con más muertos por millón de habitantes, y un desastre también en el plano económico, con proyecciones que apuntan a una de las peores crisis económicas de la historia de España.

¿Podría cualquier gobierno aplaudir su gestión de la crisis a la vista de estos resultados? Pues parece que en España sí. No solo eso, además, Pedro Sánchez es capaz de afirmar que, gracias a él, se han logrado salvar 450.000 vidas- según los resultados de un estudio del Imperial College London-.

Vale, no entraré en esas cifras, pero lo que debería preguntarse nuestro presidente es ¿Cuántas vidas más se hubieran podido salvar si se hubiera actuado antes? Pues, según un informe publicado en Fedea  titulado “How effective has been the Spanish lockdown to battle COVID-19?”, si se hubiera adelantado el confinamiento una semana antes –7 de marzo-, se habría podido reducir en más de un 60% los casos de infectados por coronavirus, es decir, la incompetencia de este gobierno para evaluar el riesgo al que nos enfrentábamos, ha supuesto para la población española, un mayor número de fallecidos de los que hubiéramos tenido si se hubiera actuado con antelación.

Sacad vuestras propias conclusiones sobre por qué se decidió confinar a la población el día 14 de marzo y no el día 7, cuando el riesgo ya era evidente.

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