España se encuentra ante la mayor amenaza desde el 23F. La Generalitat de Catalunya utiliza las instituciones y el status de autonomía adquirido con la aprobación de la Constitución española para convocar un referéndum ilegal e ilegítimo en el que pretenden decidir sobre la independencia de Catalunya de España. El 1 de Octubre es la fecha que han elegido los partidos políticos independentistas catalanes para celebrar el referéndum de Catalunya. Es una crisis de Estado de primera magnitud y un conflicto político de primer orden.

En esta crisis de Estado, los actores principales son la Generalitat de Catalunya junto a los partidos independentistas, por un lado, y en esta confrontación en el otro lado se encuentra el Gobierno español, el cual tan solo se aferra a la legislación vigente y a la Constitución de nuestro país, apoyado por el PSOE y Ciudadanos. Mientras que el independentismo al frente del Gobierno de Catalunya ha decidido romper con la legalidad vigente, el Gobierno de España presidido por Mariano Rajoy ha renunciado a hacer política, prefiere esconderse detrás de las leyes y de las instituciones, como la Fiscalía General.

La crisis de Estado viene desde el nacimiento del sistema territorial que trajo consigo la Constitución española. No se ha hecho pedagogía de lo que es este país, de cómo está construido, ni tampoco de las lenguas oficiales y de los símbolos de los territorios que conforman España. ¿Es posible que haya ciudadanos españoles que desconozcan que  el gallego es un idioma oficial? Pues así es. Y este hecho es la muestra más clara del problema más importante al que debe enfrentarse nuestro país.

La supervivencia y el futuro de España, como la conocemos a día de hoy, está en juego. Esta una crisis de Estado sin precedentes recientes, conformada por dos conflictos, uno territorial que se ha de resolver contando no solo con las instituciones, los partidos y la sociedad civil catalana junto a las instituciones y a la sociedad del Estado y otro conflicto por la soberanía entre España y Catalunya visibilizado en la capacidad de convocar el referéndum. Es en esencia una crisis de la configuración territorial.

En cuanto al conflicto por la soberanía, el Estado se ha de imponer a la Generalitat, puesto que esta reside en el pueblo español según la constitución. Por su parte el conflicto territorial es más complejo, tiene que ver con la configuración territorial de España, que como todos sabemos, es un país descentralizado con una gran riqueza y variedad lingüística y cultural. El conflicto territorial nos trajo el Plan Ibarretxe en Euskadi en el año 2003, mientras que en nuestros días se materializa en el referéndum del 1 de Octubre en Catalunya. Este problema trata el asunto de mayor transcendencia para nuestro país, la cuestión nacional española.

La diversidad del Estado se materializa en el hecho de que está constituido por diferentes territorios y cuenta con 4 lenguas oficiales en el conjunto del país.  Este país se ha construido de espaldas así mismo, el problema consiste en que parte de su pueblo percibe este patrimonio como una amenaza, al entenderlo como ajeno. Por citar dos ejemplos, los cántabros o los murcianos no perciben la lengua catalana, la gallega o la vasca como propia de su país. Igualmente, la senyera, la ikurriña y la bandera de Murcia son símbolos de España, en tanto que lo son de Comunidades Autónomas de nuestro país.

 

 

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