La Encuesta de Población Activa [EPA] ha irrumpido esta mañana arrojando, quizás, los datos más esperados de los últimos trimestres. El confinamiento que hemos vivido durante el segundo trimestre del año, tendría su propia EBAU a finales de Julio.

Basta con hacer una búsqueda en Google para leer la misma noticia copiada y pegada del informe del INE, quedándonos así con el titular «La tasa de paro asciende al 15.3%«.

Cambio de criterio

En lugar de fijarnos en el dato, debemos prestar atención al criterio para mostrarlo. Tal y como indican desde el Instituto Nacional de Estadística, esta vez no se han incluido como parados a 843.000 personas pese a estar disponibles para trabajar.

El cambio de criterio proviene de la definición de parado. Técnicamente es la persona desempleada que está en búsqueda activa de empleo. Pero debido al COVID-19, el cierre de empresas por la cuarentena, restricciones por el estado de alarma, medidas sanitarias… han producido que no exista esa posibilidad de buscar trabajo.

Pero no debemos confundirnos. Este aumento de 843.000 personas no son suspensiones de contratos. Son ciudadanos que serán contabilizados como parados (deseamos que encuentren empleo lo antes posible) en cuanto el INE aplique el criterio habitual.

Siguiendo esta premisa, nos quedan dos titulares que debemos enfocar y sobre los que debemos trabajar:

  • Incluimos a esos inactivos como parados:

Si los incluimos, la tasa de paro ascendería al 19.16%, por lo que el dato del 15.3% solamente maquillaría un dato encubierto que explotaría más adelante.

  • Si no los incluimos:

Si mantenemos el nuevo criterio, entendiendo que al no haber actividad tampoco existe la posibilidad de buscar empleo. Deberíamos centrarnos en los ocupados y restar importancia a los parados, puesto que el dato que se da altera la realidad.

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