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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, difundió un vídeo en redes en el que respalda la decisión de RTVE de no competir en Eurovisión 2026, una medida con la que busca subrayar el compromiso del Ejecutivo con los derechos humanos y la coherencia política. La ausencia de España en la final de Viena ya es un hecho y plantea debates sobre cultura, diplomacia y la postura internacional del país.
En el mensaje audiovisual, Sánchez justificó la retirada como una respuesta a lo que considera una contradicción moral: recordó la expulsión de Rusia del certamen tras la invasión de Ucrania y defendió que escenarios similares deben aplicarse de forma consistente ante la situación en Gaza. Según el presidente, actuar así responde a razones de responsabilidad y humanidad.
Qué motivó la decisión
La obligación de RTVE de convocar una postura pública se hizo efectiva después de la votación en la 95ª Asamblea General de la Unión Europea de Radiodifusión (UER) en Ginebra, donde se confirmó la permanencia de Israel en el Festival. El Consejo de Administración de la corporación había establecido en septiembre que España se retiraría si la UER permitía la participación de Israel, en protesta por la ofensiva en Gaza.
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Como alternativa al concurso, la cadena pública emitirá una programación especial la noche de la final para mantener el vínculo con la audiencia musical y subrayar su postura editorial.
- Fecha clave: La final de Eurovisión 2026 se celebra el sábado 16 de mayo en Viena.
- Presencia española: España no acudirá por primera vez desde su debut en 1961.
- Alternativa televisiva: RTVE emitirá un especial de La Casa de la Música en La 1, a las 22:00 durante la final.
- Decisión de la UER: La 95ª Asamblea General ratificó la participación de Israel en el certamen.
- Otros ausentes: Países como Irlanda, Islandia, Países Bajos y Eslovenia tampoco participan este año.
Más allá del gesto simbólico, la medida tiene consecuencias prácticas: la ausencia de una delegación oficial reduce la representación española en un evento con gran impacto mediático y cultural en Europa, y alimenta un debate en los círculos políticos y entre los seguidores del festival.
Reacciones previstas y próximos pasos
El Gobierno defiende que la protesta se integra en una línea de coherencia internacional; sus portavoces han insistido en que no se trata de una decisión cultural aislada, sino de una postura ligada a la defensa del derecho internacional y de la dignidad humana. RTVE, por su parte, mantiene la programación alternativa anunciada para la noche de la final.
Queda por ver cómo evolucionará la conversación pública en las próximas semanas y qué repercusiones tendrá la ausencia en términos de relaciones con otras corporaciones europeas y con la base de seguidores del festival. De momento, España confirma su ausencia en Viena y reforzará su presencia televisiva con contenidos propios.











