Irán envía réplica a EE. UU. sobre oferta de paz, canalizada por Pakistán

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Irán envió a Pakistán su contestación a la última propuesta estadounidense para poner fin al conflicto, según informan medios oficiales persas; la respuesta podría ser decisiva para que vuelva la navegación normal por el Estrecho de Ormuz y para la eventual retirada de sanciones. La novedad llega en medio de una tregua frágil y negociaciones que buscan transformar un alto el fuego temporal en un acuerdo más amplio.

La agencia estatal IRNA confirmó que Teherán remitió hoy su réplica a través del mediador pakistaní, sin ofrecer detalles sobre el texto. Fuentes citadas por Reuters explican que la posición iraní prioriza una primera fase centrada en la terminación del enfrentamiento y la reapertura del tránsito marítimo, dejando asuntos más complejos —como el programa nuclear— para etapas posteriores.

Pakistán: mediador y receptor de la respuesta

El primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, anunció ante la cúpula política y militar que Islamabad ya ha recibido la contestación iraní. «La respuesta de Irán ha sido recibida; no puedo dar más detalles», declaró el mandatario desde el Monumento Nacional en Islamabad.

Pakistán reivindica un papel activo en acercar a Washington y Teherán a la mesa de diálogo. Sharif subrayó que Islamabad no sólo ayudó a asegurar el actual alto el fuego, vigente desde el 8 de abril, sino que también impulsó las conversaciones iniciales entre las partes.

Puntos clave en disputa

Permanece una distancia considerable sobre la moratoria al programa nuclear y la devolución de material sensible. Según fuentes de Axios, la propuesta estadounidense incluiría una suspensión de actividades nucleares por veinte años; Irán, en cambio, habría ofrecido una pausa parcial que se extendería hasta 2031.

  • Propuesta de EEUU: suspensión amplia del programa nuclear (según reportes, hasta 20 años) y entrega de enriquecimiento almacenado.
  • Posición iraní: priorizar el cese de hostilidades y el fin del bloqueo en el Estrecho de Ormuz; aceptar una paralización parcial del programa nuclear a corto o medio plazo.
  • Contrapartida económica: Washington condicionaría el levantamiento gradual de sanciones y la liberación de fondos congelados a los avances verificados en las fases negociadas.

Otro asunto crítico es la posible transferencia a Estados Unidos de cientos de kilos de uranio enriquecido que Irán conserva. Teherán niega tener intención de fabricar armamento nuclear, pero esa materia prima y las instalaciones de enriquecimiento son el centro de la desconfianza internacional.

Negociaciones, tregua y tensión en el agua

Aunque representantes de ambos países acudieron a una reunión de alto nivel en Islamabad los días 11 y 12 de abril, no se alcanzó un pacto definitivo. Desde entonces, las partes han continuado el intercambio de propuestas, pero sin retomar formalmente las conversaciones presenciales.

El presidente estadounidense, Donald Trump, había condicionado la continuidad de su suspensión de la operación naval conocida como «Proyecto Libertad» a la recepción de una respuesta iraní. Advertencias de reanudar escoltas y la persistencia de restricciones impuestas por Irán sobre la navegación hacen que la tregua siga siendo vulnerable.

De hecho, incidentes posteriores en el estrecho provocaron acusaciones cruzadas: Teherán denunció supuestas violaciones del alto el fuego por parte de Estados Unidos, mientras que la Casa Blanca mantuvo que la tregua se mantenía y presionó por una firma rápida de un acuerdo.

Impacto regional: Israel, Líbano y la continuidad del conflicto

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, sostuvo en una entrevista que la confrontación no ha concluido y que aún existe material nuclear que debería ser retirado de Irán, además de infraestructuras de enriquecimiento que, según él, deben ser desmanteladas.

En paralelo, desde comienzos de marzo Israel intensificó acciones en el sur del Líbano contra Hizbulá, aliada de Irán, lo que abrió un segundo frente. Allí también rige un cese de hostilidades precario y están previstas nuevas rondas de conversaciones entre israelíes y libaneses en Washington los días 14 y 15 de mayo.

Qué esperar en los próximos días

Los pasos siguientes dependerán de la respuesta detallada de Irán y de cómo evalúe Washington la entrega de garantías y concesiones. Si las partes convergen en un memorando de entendimiento provisional, podría desbloquearse la salida de buques del estrecho y comenzar la retirada gradual de sanciones.

Probables escenarios a corto plazo:

  • Acuerdo provisional que mantenga la tregua y permita la liberación progresiva de fondos congelados.
  • Negociación prolongada con intercambios diplomáticos continuos pero sin firma inmediata, manteniendo la incertidumbre en el transporte marítimo.
  • Ruptura de las conversaciones y reactivación de operaciones navales o militares si cualquiera de las partes considera incumplida la tregua.

En suma, la recepción de la respuesta iraní en Islamabad es un paso relevante: abre la puerta a una posible desescalada duradera, pero también deja intactos los puntos más espinosos que determinarán si la tregua se transforma en un acuerdo estable o vuelve a fracturarse.

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