Mostrar resumen Ocultar resumen
La nueva entrega de Selmark, Mare 26, estrena esta temporada una novedad clave: Pilar Rubio pone su apellido en una cápsula propia que ya se está convirtiendo en fenómeno de venta. El lanzamiento, entre referencias artísticas y cortes pensados para el cuerpo, llega cuando el mercado del swimwear busca piezas con identidad y durabilidad.
RUBIO, la firma dentro de Selmark, no es solo una etiqueta: es una propuesta que agrupa cinco modelos concebidos para representar distintas facetas de la mujer actual. La apuesta combina estampados históricos y acabados técnicos, y se ha impuesto rápidamente en tiendas y redes.
Cinco bañadores, cinco estados
La cápsula se compone de cinco creaciones que funcionan como pequeñas narrativas: desde siluetas gráficas inspiradas en décadas pasadas hasta texturas que remiten a la estética rockera. Cada pieza busca provocar una sensación distinta al vestirla.
Jorge Martín se impone en el GP de Francia ante Bezzecchi: Aprilia firma una jornada histórica
Congreso suspenderá acreditación de prensa a Vito Quiles y Bertrand Ndongo el miércoles: hasta 3 meses
- Reverie: trazos gráficos que aluden a los años sesenta, pensada para quienes prefieren líneas limpias.
- Utopia: tonos pastel y delicadeza, una opción para las que buscan calma y suavidad.
- Boheme: detalles con aire bohemio y movimiento, evocando libertad creativa.
- Indigo: animal print contundente y cortes con actitud, guiada por la estética rock de los ochenta.
- Oberon: motivos que recuerdan pieles exóticas y acabados sofisticados para un efecto potente.
Cómo se hizo: tejidos primero, patrón después
Según Pilar Rubio, el punto de partida no fue un boceto sino la selección de tejidos y estampados. Los materiales marcan la dirección: el print o el color deciden qué patronaje favorecerá mejor la figura.
La diseñadora explica que durante el proceso la preocupación principal fue lograr equilibrio entre imagen y funcionalidad. Por eso la colección incorpora una estructura interna compleja, pensada para realzar sin comprimir, y para que la prenda pueda llevarse con confianza todo el día.
Referencias y memorias
En Mare 26 conviven hermanadas influencias del Art Déco y del rock californiano de los ochenta. Algunas piezas recuperan el espíritu festivo y liberador de los años veinte, otras adoptan una estética más contundente asociada al hard rock.
Rubio relata que su paso por París y visitas a museos alimentaron la paleta gráfica de la colección, mientras que las historias personales y los momentos musicales de su vida aparecen reflejados en cortes y estampados.
Qué aporta al mercado
El sector del traje de baño está saturado, pero Mare 26 intenta destacar por dos vías: la identidad de diseño y la precisión técnica. No busca seguir tendencias pasajeras, sino ofrecer piezas con una caducidad estética mayor y un patronaje difícil de replicar.
Selmark, con más de medio siglo en lencería y baño, respalda la propuesta con oficio y producción afinada. Ese aval se traduce en prendas que, según la diseñadora, pueden funcionar incluso fuera de la playa: combinadas con faldas o blazers, aspiran a ser parte de un guardarropa polivalente.
Lo que debes saber como comprador/a
La demanda por la cápsula ha sido alta desde su estreno: algunas referencias se agotan semanas después de salir a la venta. Si te interesa un modelo concreto, conviene moverse pronto.
- Disponibilidad: limitada por diseño y tirada.
- Versatilidad: muchas piezas sirven también como prenda exterior.
- Confort técnico: enfoque en refuerzos y patrones que realzan sin apretar.
En el diálogo con la marca, Pilar Rubio insiste en que su objetivo es ofrecer prendas que inviten a ponerse el bañador con ganas, no por obligación. Ese enfoque práctico y estético resume la intención de Mare 26: diseños pensados para mujeres reales, fabricados con conocimiento del cuerpo.
Para quienes siguen la evolución del swimwear, la colección confirma una tendencia clara: la demanda se desplaza hacia piezas con personalidad propia y calidad estructural, más que hacia modelos puramente dictados por modas pasajeras.











