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El cónsul de España en Tel Aviv visitó este sábado a Saif Abu Keshek, el activista español retenido tras el asalto a la flotilla humanitaria rumbo a Gaza, y pudo constatar su estado y ofrecer asistencia consular, según fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores. La visita confirma la preocupación oficial por las circunstancias de su traslado y subraya el reproche de Madrid por la actuación llevada a cabo en alta mar.
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El Ejecutivo español ha reclamado la liberación inmediata de Abu Keshek y exige que se respeten sus derechos conforme al derecho internacional. El cónsul continuará visitándole y mantendrá contacto permanente con su familia, añaden las mismas fuentes.
En declaraciones a Catalunya Ràdio, el ministro José Manuel Albares calificó la operación como una detención fuera de la jurisdicción israelí y señaló que, según la versión española, el activista debía haber sido desembarcado en Creta junto al resto de participantes. También confirmó que el otro detenido, el brasileño Thiago Ávila, recibirá asistencia consular por parte de las autoridades de Brasil.
La postura de Israel
El Ministerio de Exteriores israelí informó que ambos activistas llegaron a territorio israelí y que serán interrogados; no precisó el lugar ni la hora de la llegada. Israel acusa a los dos de mantener vínculos con el movimiento islamista Hamás a través de la organización a la que pertenecen, la Conferencia Popular para los Palestinos en el Extranjero (CPPE), que las autoridades estadounidenses han señalado como vinculada a ese grupo.
Según el comunicado israelí, Abu Keshek es considerado uno de los líderes de la organización y Ávila está bajo sospecha por actividades ilegales; ambos serán trasladados a un lugar no revelado para prestar declaración y, según Israel, recibirán visita consular.
Reclamaciones de maltrato y estado de salud
Familiares y organizadores de la flotilla denuncian que varios activistas sufrieron violencia tras la intervención. La esposa de Abu Keshek, Sally Issa, ha manifestado su inquietud por el estado de salud de su marido y ha reclamado atención médica y transparencia sobre su traslado y condiciones.
La propia Flotilla Global Sumud asegura que Abu Keshek y Ávila fueron torturados mientras eran retenidos en el barco israelí Nahshon, y califica lo sucedido como una escalada grave. Los organizadores señalan que, del total de 174 participantes en las 22 embarcaciones del convoy, muchos fueron desembarcados en Creta; según sus datos, 35 personas necesitaron atención médica tras la intervención.
- Detenidos: Saif Abu Keshek (español) y Thiago Ávila (brasileño).
- Contexto: Intervención israelí en aguas internacionales contra una flotilla humanitaria.
- Reclamación española: Liberación inmediata y respeto de la legalidad internacional; asistencia consular en curso.
- Posición israelí: Acusa vínculos con la CPPE y los considera sujetos a investigación por supuestas actividades relacionadas con Hamás.
- Víctimas y salud: Organizaciones de la flotilla reportan 35 activistas que requirieron atención médica; hay denuncias de malos tratos.
El choque de versiones plantea un escenario de tensión diplomática: España exige explicaciones y acceso consular, mientras Israel argumenta razones de seguridad para su actuación y para la retención. La ausencia de datos precisos sobre el lugar de interrogatorio o el estado detallado de los detenidos mantiene la incertidumbre.
Qué puede ocurrir a continuación
En las próximas horas se espera que el cónsul español repita las visitas y que las autoridades aporten información sobre las condiciones en las que fueron trasladados Abu Keshek y Ávila. A nivel internacional, el caso podría derivar en protestas diplomáticas, solicitudes de mayor transparencia o incluso requerimientos jurídicos sobre la actuación en aguas internacionales.
Por ahora, las partes mantienen posiciones contrapuestas: Madrid subraya la protección consular y el cumplimiento del derecho marino; Tel Aviv apunta a razones de seguridad vinculadas a la CPPE. La evolución del caso dependerá de los interrogatorios, de los informes médicos y de las gestiones diplomáticas que continúen en los próximos días.












