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Un peritaje entregado recientemente al juzgado identifica la condición de la carretera y fallos en los sistemas de prevención como posibles causas del siniestro, y además cuestiona la fiabilidad de los datos aportados por el gestor de infraestructuras. El informe altera el enfoque de la investigación y plantea nuevas preguntas sobre responsabilidades y control técnico.
El documento, solicitado en la instrucción del caso, analiza tanto el trazado físico de la vía como los procedimientos y registros relacionados con el mantenimiento y la seguridad. Los expertos examinaron el pavimento, la señalización, los drenajes y la documentación de inspecciones previas.
Hallazgos principales
- Estado de la vía: desgaste superficial, irregularidades y puntos con pendiente o agarre deficitario que podrían haber influido en la maniobra.
- Prevención de accidentes: deficiencias en la señalización, ausencia de barreras en tramos críticos y protocolos de alerta incompletos.
- Conservación y registros: lagunas en las bitácoras de mantenimiento; intervenciones programadas sin constancia documental verificable.
- Datos cuestionados: discrepancias entre las fechas y contenidos de los informes facilitados por el gestor y la evidencia técnica recopilada por los peritos.
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Los peritos señalan que algunos registros entregados por la administración responsable no coinciden con inspecciones sobre el terreno ni con metadatos electrónicos asociados a las actas. Esa falta de concordancia es uno de los elementos que el informe subraya como relevante para la investigación.
Más allá de errores puntuales, el informe plantea dudas sobre la suficiencia de los mecanismos de control y de las rutinas de mantenimiento. En varios tramos evaluados se detectaron zonas donde medidas preventivas habituales —como señalización reflectante o desagües despejados— no estaban presentes o mostraban un deterioro prolongado.
Qué puede suceder ahora
La entrega de este peritaje abre varias vías procesales. La jueza puede solicitar comprobaciones adicionales, ordenar nuevas inspecciones o pedir la documentación original en formato bruto a la entidad gestora. También es probable que se convoquen declaraciones de técnicos responsables del mantenimiento.
En paralelo, la constatación de fallos en la prevención y en los registros puede tener efectos prácticos: desde la apertura de diligencias complementarias hasta posibles reclamaciones civiles por parte de las víctimas o sus familiares, en función de lo que venga a acreditarse.
Para autoridades y usuarios de la vía, el informe subraya la importancia de reforzar controles y transparencia sobre actuaciones de conservación y seguridad. Los peritos recomiendan revisar procedimientos de inspección y fomentar el acceso a datos verificables.
El curso de la instrucción dependerá de las diligencias que acuerde la jueza en las próximas semanas. Mientras tanto, el informe aporta elementos técnicos que podrían reorientar la investigación y marcar la agenda de prioridades en materia de seguridad vial.












