Inflación en diciembre frena su ritmo: 2023 cierra en 2,9% tras caída de 0,1

Mostrar resumen Ocultar resumen

El Instituto Nacional de Estadística (INE) confirmó este jueves que la inflación interanual cerró diciembre en el 2,9%, la misma tasa adelantada a finales de mes. El dato deja la variación anual del año sin cambios respecto al inicio de 2025, pero revela movimientos contrastados entre energía, alimentación y turismo que afectan ya el bolsillo de las familias.

Lectura de cierre: ¿qué ocurrió en diciembre?

La moderación de la inflación responde sobre todo a la caída de los precios de los carburantes y lubricantes, que comparados con diciembre de 2024 resultaron más baratos. Ese comportamiento lastró la tasa del grupo transporte, que se situó en el 1,8% interanual, una caída de un punto respecto al mes anterior.

En paralelo, los alimentos experimentaron un encarecimiento: la rama aumentó dos décimas en diciembre hasta el 3,0% anual, impulsada por subidas en legumbres y aceites. Los paquetes turísticos se encarecieron, pero con un ritmo inferior al observado un año antes, y los servicios recreativos y deportivos subieron frente a la caída de 2024, lo que dejó ocio y cultura en el 0,5% anual.

  • IPC (interanual, diciembre): 2,9%
  • Alimentos: 3,0% (↑ 0,2 p. p.)
  • Transporte: 1,8% (↓ 1,0 p. p.)
  • IPCA: 3,0% (↓ 0,2 p. p.)
  • Variación mensual (dic vs nov): +0,3%
  • Media anual 2025 (IPC): 2,7%

La inflación subyacente no cede

La inflación subyacente —que excluye energía y alimentos no elaborados— se mantuvo en el 2,6% interanual en diciembre, la misma tasa de noviembre y la más alta desde finales de 2024. Este dato señala que, pese a la moderación por los combustibles, la presión sobre los precios subyacentes sigue presente en la economía.

En términos armonizados para comparaciones internacionales, el IPCA bajó hasta el 3,0% anual, dos décimas menos que en noviembre.

Si se observa la variación mensual, los precios subieron un 0,3% entre noviembre y diciembre, después del avance del 0,2% en el mes previo. Estadística atribuye este repunte mensual al encarecimiento de ocio y cultura por los paquetes turísticos y al incremento de la electricidad que elevó la factura de la vivienda.

Balance del año y cambio metodológico

En conjunto, 2025 queda con una inflación media del 2,7%, una décima por debajo de 2024. La subyacente media del año se sitúa en el 2,3%, frente al 2,9% del año anterior, en línea con la senda que vigila el Banco Central Europeo.

Un elemento técnico relevante: el IPC de diciembre de 2025 es el último calculado con la base 2021. A partir del índice adelantado de enero de 2026, el INE aplicará la nueva base 2025, lo que puede provocar desplazamientos en las series y exige cautela a la hora de comparar datos históricos.

El Ministerio de Economía ha valorado que la inflación media sigue por debajo de las alzas salariales registradas, lo que, en su opinión, permite mejoras en el poder adquisitivo. Para hogares y empresas, el panorama es mixto: el descenso de la energía alivia parte de la presión, pero la fortaleza de la inflación subyacente mantiene abiertos riesgos sobre costes y expectativas.

En los próximos meses, los analistas seguirán de cerca cómo evolucionan los precios de la energía, los alimentos y el turismo —sectores que marcaron 2025— y qué efectos tendrá el cambio de base en la percepción de la inflación real.

Da tu opinión

Sé el primero en valorar esta entrada
o deja una reseña detallada



PoliticAhora es un medio independiente. Apóyanos añadiéndonos a tus favoritos de Google News:

Publicar un comentario

Publicar un comentario