Un sismo de gran magnitud sacudió la costa chiapaneca la mañana de este viernes: según mediciones oficiales, alcanzó 7,4 en la escala de Richter y se sintió en varios países de Centroamérica. La importancia hoy radica en la movilización preventiva de autoridades y en la posibilidad —finalmente descartada— de un riesgo marítimo mayor que pudo haber afectado a comunidades costeras.
El epicentro se localizó cerca de Puerto Madero, en Chiapas, y el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) situó la profundidad en alrededor de 15 kilómetros, lo que explica la intensidad con la que se percibió en zonas cercanas.
Desde el evento principal se han registrado múltiples réplicas, algunas con magnitudes cercanas a 5 y 6, que han mantenido la alerta entre la población y los cuerpos de emergencia.
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Protección Civil de Chiapas reportó, por ahora, dos personas heridas y daños materiales leves en puntos puntuales. Las autoridades estatales y federales han pedido mantener la calma y seguir las indicaciones oficiales en todo momento.
La presidenta Claudia Sheinbaum hizo un llamado público a no acercarse a las playas de las zonas afectadas durante las próximas seis horas y a atender las instrucciones de Protección Civil. Los gobernadores de Chiapas y Tabasco, según la Presidencia, no reportaron daños estructurales de gravedad en los primeros informes.
El secretario de la Marina, Raymundo Pedro Morales, indicó que hasta el momento no se registran “afectaciones graves”, aunque advirtió sobre un posible aumento temporal del nivel del mar en determinadas playas, de hasta medio metro en algunos puntos.
Alerta marítima y su evolución
En primera instancia, el Sistema de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos advirtió de la posibilidad de olas peligrosas dentro de un radio de 300 km del epicentro, lo que mantuvo en observación las costas de varios países. Con el paso de las horas esa alerta fue relegada: las proyecciones actuales estiman variaciones por debajo de los 0,3 metros sobre la marea.
Las jurisdicciones que inicialmente quedaron bajo vigilancia incluyeron a El Salvador, Honduras, Nicaragua, Panamá y Perú, además de las costas mexicanas colindantes. No obstante, los pronósticos oficiales indican que no se esperan olas significativas.
- Magnitud: 7,4 (USGS)
- Profundidad: 15 km
- Epicentro: cercanías de Puerto Madero, Chiapas
- Réplicas: registradas, algunas en torno a magnitud 5–6
- Heridos: dos personas con lesiones leves en Chiapas
- Alerta de tsunami: inicialmente declarada y luego cancelada; olas previstas inferiores a 0,3 m
En Guatemala, el temblor provocó la evacuación de edificios y la activación de protocolos de seguridad en la capital; el presidente Bernardo Arévalo informó que no hay víctimas mortales hasta el momento. En Oaxaca se sintió con intensidad moderada y el gobernador Salomón Jara pidió información solo por canales oficiales.
El gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez, ordenó la suspensión de actividades del servicio público y solicitó al sector privado adoptar medidas similares como medida preventiva.
Qué debe saber la población: aunque la alerta de tsunami fue desactivada y los daños reportados son, en este momento, limitados, eventos de esta magnitud requieren cautela. Las réplicas pueden causar nuevas afectaciones en estructuras ya debilitadas y el aumento repentino del nivel del mar, aunque pequeño, puede ser peligroso en zonas bajas y para embarcaciones.
- Siga solo los comunicados de Protección Civil y autoridades locales.
- No regrese a la costa hasta que se confirme la normalidad en las evaluaciones oficiales.
- Revise su vivienda por daños estructurales antes de reingresar si evacuó.
- Evite desplazamientos innecesarios para no obstaculizar tareas de emergencia.
En perspectiva, el sur de México es una región sísmicamente activa por la interacción entre placas tectónicas en el margen del Pacífico; por ello, la respuesta rápida de instituciones y comunidades es clave para minimizar consecuencias. Los monitoreos continúan y las autoridades mantienen vigilancia sobre la evolución de las réplicas y las zonas costeras.
Las agencias de protección civil insisten en mantenerse informados mediante canales oficiales y reportar cualquier daño relevante a las instancias correspondientes mientras se completa la evaluación de impacto en las horas siguientes.












