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El pintor británico David Hockney falleció este jueves en su domicilio de Londres a los 88 años, a menos de un mes de cumplir 89, informó su agente Erica Bolton sin detallar la causa. Su muerte marca el fin de una trayectoria que transformó la imagen del arte británico y cuya influencia todavía reverbera en museos, colecciones y mercados de todo el mundo.
Hockney dejó de ser solo un autor de cuadros: fue un innovador que explotó cada herramienta disponible —del óleo y la fotografía al iPad— para reinventar la representación del espacio, la luz y la figura humana.
Un creador que desafió convenciones
Nacido en Yorkshire en 1937, el artista mostró talento temprano y se formó en la Bradford School of Art antes de proseguir estudios en el Royal College of Art de Londres. Allí viró desde la abstracción hacia obras con una carga narrativa más explícita, muchas veces inspiradas por la literatura y la experiencia personal.
David Hockney: adiós del genio británico de la pintura a los 88
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Abiertamente homosexual en una época en la que esa condición era penalizada, Hockney utilizó su obra para narrar deseos, amistades y escenas cotidianas con un tono directo y a menudo irreverente. Su imagen pública, con chaquetas llamativas y una personalidad extrovertida, acompañó su voluntad de romper moldes.
La luz californiana y las piscinas
Tras visitar Nueva York en los años sesenta y coquetear con la escena pop, Hockney se instaló en California, obsesionado por la claridad y la geometría del sol sobre el agua. Sus escenas de piscinas, bañistas y patios soleados redefinieron el color y la perspectiva en la pintura contemporánea.
Para lograr superficies más planas y brillantes abandonó el óleo por la pintura acrílica, y exploró composiciones donde la luz actúa casi como un personaje más.
En paralelo desarrolló técnicas fotográficas que culminaron en complejos collages de Polaroid en los años ochenta: secuencias de instantáneas ensambladas que contaban historias fragmentadas desde múltiples puntos de vista.
Tecnología, escenografía y regreso al paisaje
Su curiosidad lo llevó a experimentar con fax, ordenadores y, en sus últimos años, con el dibujo en pantalla. Trabajos realizados en iPad muestran un trazo rápido y directo, apuntes que traducía en piezas finales o en estudios para obras mayores.
Una de sus empresas más ambiciosas fue Bigger Trees Near Water (2007), un mural formado por 50 paneles que se convirtió en la mayor obra expuesta en la Royal Academy de Londres y que luego donó a la Tate. En simultáneo diseñó escenografías para teatro y ópera, y produjo grabados y dibujos que amplían su abanico creativo.
- 1937: Nacimiento en Yorkshire.
- Años 1950-60: Formación en Bradford y en el Royal College of Art; ruptura con la abstracción.
- Década de 1960: Mudanza a California; famosas series de piscinas.
- 1980s: Collages de Polaroid y experimentación fotográfica.
- 2007: Bigger Trees Near Water, exhibida en la Royal Academy; donación a la Tate en 2008.
- 2018: Venta récord en subasta por una de sus obras figurativas; máximo alcanzado en su trayectoria comercial.
- 2026: Fallecimiento en Londres a los 88 años.
Sus piezas integran colecciones como la Tate, el MoMA de Nueva York, el Centro Pompidou, el Museo Thyssen‑Bornemisza y el Museo Reina Sofía, entre otras instituciones claves.
En el mercado, Hockney alcanzó cifras extraordinarias: una de sus pinturas figurativas batió récords en subasta en 2018, un hito que después fue superado por piezas de otros artistas. Su partida puede reactivar el interés de coleccionistas y museos por revisar y exhibir su legado.
Qué cambia ahora
La desaparición de Hockney dejará preguntas prácticas: la organización de homenajes y retrospectivas, la conservación y préstamo de obras, y el impacto inmediato sobre precios y exposiciones. Para el público, supone la pérdida de una figura que articuló buena parte de la modernidad pictórica británica con una mirada siempre en evolución.
Su vida, marcada por la experimentación y por una constante búsqueda de nuevas formas de ver, culmina con una obra dispersa por los principales museos del mundo y por colecciones privadas. En los próximos días es probable que instituciones y galerías anuncien vigilias, muestras y catálogos que ayuden a reinterpretar su contribución.
David Hockney será recordado tanto por sus imágenes bañadas de sol como por su capacidad para adaptar los medios a lo que quería contar: una carrera que transformó la representación visual del último medio siglo.










