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La Bolsa española sufrió este lunes un retroceso marcado tras el repunte de las tensiones en Oriente Medio: los movimientos militares entre Israel, Estados Unidos e Irán han encendido las alarmas y han disparado los precios de la energía, con efectos inmediatos en mercados, aerolíneas y rutas marítimas clave. Para los ciudadanos y empresas, la combinación de encarecimiento del crudo y cortes en el tráfico por el estrecho de Ormuz aumenta el riesgo de subidas de costes y retrasos en las cadenas de suministro.
Caída en Madrid: el IBEX vuelve atrás
El índice español cerró la jornada con una pérdida del 2,62%, dejando al IBEX 35 en 17.878,9 puntos tras ceder 481,9 unidades. Es la mayor caída desde abril y sitúa al selectivo en niveles de hace dos semanas, aunque todavía acumula una ganancia del 3,3% en lo que va de año.
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La caída afectó a casi todos los grandes valores. Entre los descensos más pronunciados figuraron Banco Santander (-5,04%), IAG (-4,95%), Inditex (-4,79%) y Solaria (-4,01%). En sentido contrario, Repsol destacó con una subida del 5,39%, mientras que compañías como Naturgy, Enagás y Cellnex cerraron en positivo; ACS terminó en tablas.
Materias primas: petróleo y gas en alza
Los activos energéticos reaccionaron con fuerza. El petróleo Brent se apreció alrededor de un 6,7% hasta situarse en cerca de 77,7 dólares por barril, y el crudo estadounidense (WTI) subió algo más del 6% hasta unos 71,2 dólares por barril.
El gas natural, referencia para el mercado europeo, experimentó aumentos aún más severos: los precios a futuros del TTF holandés registraron un salto de entre el 35% y el 40%, cerrando en torno a 43,30 euros por megavatio hora (MWh). En paralelo, los metales refugio, como el oro, se revalorizaron casi un 3% en la mañana siguiente a los ataques.
- Impacto en los consumidores: presiones al alza sobre los precios de combustible y la electricidad.
- Cadenas de suministro: riesgo de retrasos y mayor coste logístico por desvíos marítimos.
- Inversores: mayor volatilidad y reajuste de carteras hacia sectores considerados refugio.
Europa también sufre
Los principales parqués del continente cerraron con importantes descensos: París cayó un 2,17%, Fráncfort perdió un 2,56%, Milán un 1,97% y Londres un 1,2%.
Las aerolíneas europeas fueron especialmente castigadas debido a las cancelaciones de rutas por cierres del espacio aéreo y al encarecimiento del combustible. Entre las mayores caídas estuvieron Norse Atlantic (≈-12%), Finnair (≈-11%) y Air France-KLM (≈-9,4%). También perdieron valor Aegean, Lufthansa y Ryanair.
Wall Street: cierre mixto tras volatilidad
En Estados Unidos el comportamiento fue heterogéneo. El Dow Jones registró un leve descenso cercano al 0,15%, mientras que el S&P 500 terminó prácticamente plano y el Nasdaq avanzó alrededor del 0,36%. Los compradores aprovecharon las caídas iniciales para entrar en valores tecnológicos, especialmente los vinculados a la inteligencia artificial, y las subidas en sectores de energía y defensa compensaron pérdidas en otras áreas.
Analistas de FM Investments señalaron que el mercado estadounidense podría permanecer relativamente insensible a las tensiones geopolíticas hasta que el crudo alcance niveles próximos a 100 dólares por barril, umbral que activaría reacciones más pronunciadas entre inversores minoristas.
Transporte marítimo paralizado en Ormuz
Dos de las mayores navieras del mundo, Mediterranean Shipping Company (MSC) y Maersk, anunciaron la suspensión temporal de tránsitos por el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio global. Ambas empresas indicaron que los cruces quedan detenidos “hasta nuevo aviso” y avisaron sobre posibles retrasos, desvíos y ajustes en itinerarios.
Además, varias aseguradoras han limitado o retirado coberturas para la zona, y los rastreadores de tráfico marítimo muestran una paralización notable en ambos extremos del estrecho.
Qué vigilaremos en los próximos días
Los mercados seguirán pendientes de tres factores clave: la evolución del conflicto y su escalada, el comportamiento del precio del petróleo y la capacidad de las aseguradoras y navieras para reanudar transits seguros. La confluencia de estos factores determinará si la actual sacudida se limita a una corrección temporal o abre una fase más prolongada de incertidumbre económica.
En resumen, la jornada dejó claro que cualquier episodio de tensión en Oriente Medio tiene efectos rápidos y tangibles sobre precios de energía, transporte y la confianza en los mercados financieros, con consecuencias directas para consumidores y empresas en toda Europa.












