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La campaña de la Renta 2025 ya está en marcha: desde el 8 de abril de 2026 y hasta el 30 de junio los contribuyentes deben revisar si les conviene presentar la declaración. La novedad más relevante para los salarios bajos es una deducción que puede suponer un ahorro directo en el IRPF, por lo que conviene saber quiénes se benefician y qué pasos tomar ahora.
Según el Gobierno y cálculos de expertos fiscales, la medida está diseñada para aliviar la carga tributaria de quienes cobran cerca del Salario Mínimo. Aunque la normativa general exime de declarar a quienes ingresan menos de 22.000 euros anuales, acceder a esta ventaja exige presentar la renta.
El sindicato de técnicos de Hacienda estima que alrededor de 3 millones de trabajadores podrán acogerse a la bonificación, que llega a hasta 591 euros por contribuyente en algunos casos. Por eso las recomendaciones de los asesores fiscales son claras: presentar la declaración puede transformar una obligación en un ahorro efectivo.
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Para ponerlo en cifras, Hacienda señala que un asalariado con un sueldo bruto anual de 17.000 euros pagaría ahora 0 euros de IRPF, frente a los 356 euros que abonaba en la campaña anterior. Esa diferencia explica por qué muchas personas por debajo del umbral de no obligación deberían plantearse presentar el borrador.
¿Quiénes deben presentar la declaración y por qué?
No existe una respuesta única; depende del tramo salarial y de la composición de los ingresos. En términos prácticos, conviene tener en cuenta estas pautas:
- Trabajadores con SMI: Para beneficiarse de la nueva deducción los perceptores del Salario Mínimo deben presentar la declaración aunque su renta sea inferior a 22.000 euros.
- Renta entre 15.876 y 20.000 euros: Se recomienda presentar la declaración porque es el grupo con más probabilidad de obtener la deducción y el ahorro asociado.
- Ingresos entre 20.000 y 22.000 euros: En general no compensa presentar el borrador, ya que las retenciones ya se ajustan a la cuota y la deducción no resultará aplicable.
- Dos o más pagadores: La obligación cambia (ver apartado siguiente).
Presentar la declaración es, en muchos casos, la única forma de activar la deducción; sin el trámite no se recibe el beneficio aunque las retenciones hayan sido bajas durante el año.
Trabajas para más de un empleador: qué cambia
La regla sobre pagadores múltiples sigue en vigor y puede obligar a declarar a personas con ingresos relativamente modestos. Si has tenido más de un empleador, la obligación de declarar comienza cuando tus ingresos superan los 15.876 euros anuales, salvo que la suma de las cantidades abonadas por el segundo y restantes pagadores sea inferior a 1.500 euros en total.
Es decir: si el segundo pagador te ha pagado más de 1.500 euros, es muy probable que tengas que elaborar y presentar el borrador aunque tu renta total esté por debajo de los 22.000 euros.
En la práctica, esto afecta a quienes combinan empleo a tiempo parcial, contratos temporales o compatibilizan trabajos: conviene revisar los certificados de retenciones y no fiarse sólo del umbral general para evitar sanciones o perderse una devolución.
Consejos prácticos para aprovechar la deducción
- Revisa el borrador y las retenciones antes de aceptar que todo esté “correcto”: puede que la deducción no se aplique automáticamente.
- Si cobras entre 15.876 y 20.000 euros, presenta la declaración aunque no sea obligatoria: el ahorro puede ser superior a las molestias administrativas.
- Comprueba los importes de todos los pagadores: la suma del segundo y siguientes determina la obligación de declarar desde niveles más bajos.
- Consulta con un asesor o con la Agencia Tributaria si tienes dudas; presentar la declaración para reclamar una deducción suele ser la vía más segura.
La campaña abre ahora y el plazo es limitado: presentar la declaración es el paso necesario para transformar la novedad normativa en un beneficio real. Para quien percibe salarios bajos, la diferencia puede ser inmediata en la liquidez del año.












