Mostrar resumen Ocultar resumen
Una semana después de que el Govern retirara los Presupuestos tras un acuerdo con ERC, Ferran Pedret, presidente del PSC en el Parlament, explica cómo avanzan las conversaciones y qué implicaciones tienen para la Generalitat. Pedret insiste en que la negociación sigue abierta, que hay margen para un acuerdo y que las prioridades pasan por garantizar estabilidad institucional y políticas que respondan a las necesidades sociales.
Según el dirigente socialista, las charlas con ERC son continuas y han permitido acercar posiciones en asuntos complejos, aunque todavía no existe un pacto definitivo para tramitar las Cuentas. Fuentes del PSC insisten en que la intención es cerrar un acuerdo antes de que termine el actual periodo de sesiones.
Pedret enumera tres motivos por los que considera urgente aprobar los Presupuestos: aprovechar la mayoría progresista para impulsar políticas sociales, canalizar una coyuntura económica favorable para reforzar recursos estructurales y ofrecer mayor estabilidad en un contexto internacional incierto. Estos objetivos, dice, marcan la hoja de ruta de las negociaciones.
Narcolancha choca contra patrulla marítima de Aduanas en Almería: tensión en la costa
Confesiones de Aldama y Koldo García: nuevas pruebas en el caso de amaño y financiación del PSOE
- Mayoría progresista: usar el apoyo parlamentario para medidas sociales dirigidas a amplios sectores de la población.
- Oportunidad económica: incorporar ingresos estructurales aprovechando un momento macroeconómico positivo.
- Estabilidad institucional: garantizar previsibilidad política en un entorno internacional convulso.
En el debate sobre la cesión del impuesto sobre la renta, Pedret afirma que ERC ha planteado las cuestiones con otras fórmulas y sin renuncias formales; más que vetos, se están explorando condiciones que puedan resultar aceptables para ambas partes. Sobre las demandas de ampliar competencias o ganar «espacios de soberanía», el PSC mantiene que hay vías de negociación, pero recalca que se trata de una negociación política que no se puede convertir en espectáculo público.
En cuanto a la posible influencia del adelanto electoral en Andalucía —y la nominación de Maria Jesús Montero como candidata—, Pedret descarta que esos movimientos condicionen las decisiones en Catalunya. «Las cuestiones que afectan a la ciudadanía catalana se discuten en el ámbito político catalán entre fuerzas autonómicas», argumenta, y subraya la autonomía del calendario político regional frente a dinámicas estatales.
Sobre la situación general del tablero político, el dirigente socialista advierte del empuje de la extrema derecha y de su efecto de arrastre sobre discursos más moderados. Señala que fuerzas como Vox o Aliança Catalana y, en cierta medida, corrientes vinculadas al llamado «ayusismo», comparten marcos narrativos con formaciones de corte populista internacional y presionan a las derechas tradicionales para radicalizar su lenguaje y políticas.
Respecto a la propuesta de construir alianzas entre la izquierda de cara a las generales, Pedret valora la reflexión impulsada por otras fuerzas políticas sobre la necesidad de evitar la fragmentación del voto progresista. Recuerda que en comicios previos la división de la izquierda facilitó la pérdida de gobiernos que, de otro modo, podrían haberse mantenido.
Vivienda: más allá de limitar precios
El PSC apuesta por una política de vivienda que no se limite a topes de alquiler, sino que actúe sobre el déficit efectivo de alojamientos. Para Pedret, eso implica promover obra pública y privada con criterios claros: dónde construir, con qué densidades y cómo compatibilizarlo con la movilidad y la sostenibilidad ambiental.
El diseño de las nuevas promociones, dice, debe cumplir la normativa urbanística y garantizar que junto a la vivienda existan equipamientos, infraestructuras y servicios necesarios. Esa visión, remarca, responde a diagnósticos compartidos por técnicos y expertos en urbanismo.
Ante las críticas que recibe la apuesta por la densificación, el PSC rechaza la idea de promover soluciones masivas y desordenadas. La propuesta se plantea como un uso más racional del territorio —un recurso escaso— que priorice calidad de vida y sostenibilidad.
Lo que queda por decidir
Quedan por resolver varios puntos técnicos y políticos que condicionarán el posible acuerdo con ERC. Pedret opta por no detallar cada aspecto en público para no entorpecer la negociación, pero confirma que hay diálogo permanente y se trabaja «sobre lo que hay encima de la mesa» para buscar fórmulas aceptables.
- Acuerdo sobre la estructura final de ingresos y cesiones fiscales.
- Compromisos concretos en políticas sociales y vivienda.
- Garantías de gobernabilidad y estabilidad institucional durante la vigencia de las Cuentas.
En definitiva, desde el PSC sostienen que, aunque el pacto no está cerrado, existe voluntad de avanzar y la negociación mantiene un ritmo que ambas partes consideran suficiente para intentar aprobar los Presupuestos antes de que acabe la sesión parlamentaria.












