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Una nueva entidad del Grupo Social ONCE busca cubrir un vacío asistencial que afecta a cientos de miles de españoles: quienes tienen pérdida visual significativa pero no llegan a la ceguera legal. La Fundación ONCE Baja Visión estrena programas y alianzas con el objetivo de mejorar la vida de ese colectivo ahora mismo excluido de muchos recursos públicos y privados.
En España hay más de 900.000 personas con algún grado de discapacidad visual. De ese total, aproximadamente 60.000 se consideran legalmente ciegas; el resto presenta lo que se clasifica como baja visión. En términos prácticos, cerca de 400.000 personas sufren una discapacidad visual grave que limita su autonomía y, en muchos casos, progresa con el tiempo.
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La idea surgió al detectar que numerosas personas acuden a la ONCE en busca de afiliación y no cumplen el umbral exigido (la ceguera legal), pese a experimentar problemas cotidianos severos. La nueva fundación fue creada para atender a esa franja que queda fuera del sistema tradicional y ofrecer respuestas específicas a sus necesidades.
Adonay Viera, gerente de la entidad, explica que el objetivo es llegar a las personas con visión por encima del 10% pero con dificultades reales en su vida diaria: desplazamientos, lectura, reconocimiento de rostros o uso de transporte público.
Qué entiende la fundación por baja visión
En términos generales, la distinción que usa la Fundación se basa en porcentajes de agudeza visual: la ceguera legal se considera cuando la visión no supera el 10%, mientras que la baja visión abarcaría desde ese umbral hasta aproximadamente un 30%. Son definiciones técnicas que marcan el acceso a ciertos servicios, y precisamente esa barrera deja fuera a muchas personas que requieren apoyo.
Servicios y prioridades
La Fundación estructura su acción en pilares prácticos y escalables para que el impacto llegue rápido y de forma homogénea:
- Recursos tecnológicos: guías y herramientas prácticas sobre optimización visual, accesibilidad tecnológica y adaptación al entorno laboral y educativo.
- Red de centros de baja visión: optometristas y gabinetes validados por la Fundación que aplican un protocolo de calidad y ofrecen condiciones económicas especiales.
- Acceso a la lectura: integración en la biblioteca digital de la ONCE, con más de 85.000 títulos en formato accesible y audio para quienes tienen dificultades lectoras.
Además, la Fundación publica contenidos divulgativos —incluido un pódcast mensual— y prepara materiales en formatos sencillos para facilitar la adopción de ayudas visuales y tecnológicas.
Investigación, prevención y trabajo con asociaciones
Más allá de la atención directa, la entidad plantea dos ejes complementarios: colaboración con el tejido asociativo local y promoción de iniciativas científicas. En este último terreno ha anunciado una inversión de 200.000 euros para proyectos centrados en la prevención y el diagnóstico temprano de enfermedades visuales; la convocatoria se hará pública en las próximas semanas.
La prevención es clave: muchas patologías tratadas a tiempo pueden frenar o minimizar la pérdida de visión.
Alcance y metas a corto plazo
La Fundación arrancó hace pocos meses y ya ha comenzado a activar su red. Actualmente cuenta con alrededor de 630 personas beneficiarias; la hoja de ruta contempla alcanzar 1.000 en el corto plazo y 5.000 antes de que termine el año.
En paralelo se trabaja en ampliar la red de centros colaboradores —que serán identificados con un sello y sometidos a un protocolo propio— y en formar a optometristas especializados en baja visión. La previsión inmediata es disponer de una decena de centros y, más adelante, cubrir todas las comunidades autónomas.
Requisitos y contacto
Para inscribirse es necesario tener reconocido al menos un 33% de discapacidad y aportar un informe oftalmológico que refleje la patología y los parámetros de agudeza y campo visual. La solicitud se tramita desde la web de la Fundación; el equipo revisa cada caso y ofrece respuesta en pocos días. También existe atención telefónica y por correo electrónico:
- Teléfono: 917 097 777
- Correo: info@fundaciononcebajavision.es
La iniciativa es, por tanto, tanto asistencial como informativa: busca que la sociedad comprenda que la visión no es binaria y que muchas personas presentan limitaciones importantes sin estar reconocidas como ciegas.
Con la puesta en marcha de esta fundación, la ONCE pretende cerrar una brecha asistencial relevante y ofrecer alternativas concretas a quienes ven deteriorada su vida cotidiana por problemas visuales progresivos. Para cientos de miles de personas en España, esto puede suponer acceso a ayudas, formación y lecturas adaptadas que hasta ahora les resultaban inaccesibles.












