La quinta edición del Benidorm Fest arranca este febrero marcada por cambios que alteran su función tradicional: por primera vez el ganador no irá a Eurovisión, tras la decisión de RTVE de no participar en 2026 debido a la presencia de Israel en el festival. Esa ruptura convierte al certamen en una plataforma autónoma cuya relevancia para artistas y audiencias hay que revalorar desde ya.
El festival llega con novedades visibles: nuevos galardones, un trofeo rediseñado y una parrilla ampliada en la que compiten 18 propuestas. Aunque la cita mantiene su capacidad de proyección masiva, pierde el vínculo directo con el concurso continental, lo que cambia las expectativas —y las estrategias— de cantantes y equipos creativos.
Asha forma parte de esa nómina. Interpretará su tema «Turista» en la segunda semifinal, programada para el jueves 12 de febrero de 2026 a las 23:00 horas. Su canción, concebida en varios idiomas y con un mensaje de convivencia y apertura, apuesta por alejarse del patrón de pista de baile y ofrecer una propuesta más narrativa y reflexiva.
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Para la intérprete, presentarse al certamen es sobre todo una oportunidad de visibilidad profesional. Explica que, en un mercado saturado, el impacto de una actuación televisada ante millones puede acelerar procesos que de otro modo tardan años en consolidarse. Al mismo tiempo, reconoce la exposición pública y la crítica como riesgos inherentes a aparecer en un escaparate nacional.
En otro intento por entrar en el festival, Asha se topó el año pasado con un requisito que descartó su candidatura: la normativa exigía un número concreto de autores con nacionalidad española, una cláusula que su canción no cumplía y que la obligó a retirarse del proceso de selección.
- Para artistas: el certamen sigue siendo una vitrina potente, aunque sin la vía directa a Eurovisión.
- Para la industria: habrá que medir si la competición retiene interés sin ser comodín para el festival europeo.
- Para el público: cambia el significado simbólico del triunfo: prestigio nacional frente a la posibilidad de competir en Europa.
La organización del Benidorm Fest asegura mayor profesionalización en esta edición, según fuentes del entorno del certamen; para muchos participantes, eso compensa la ausencia de la pasarela eurovisiva. No obstante, el cambio suscita preguntas prácticas sobre el futuro del formato y su capacidad para seguir atrayendo talento y audiencia.
| Elemento | Dato |
|---|---|
| Edición | Quinta (2026) |
| Participantes | 18 artistas |
| Asha — tema | «Turista» (interpretada en varios idiomas) |
| Actuación | Segunda semifinal — jueves 12 febrero, 23:00 |
| Representación en Eurovisión | No — RTVE se retira por la presencia de Israel |
| Novedades | Nuevos premios, nuevo trofeo y más artistas en la programación |
Preguntada por si espera que el festival marque un antes y un después en su trayectoria, Asha responde que su prioridad inmediata es ofrecer una actuación cuidada y que cualquier efecto posterior será bienvenido. Subraya, además, que ha aprendido a separar lo profesional de lo personal frente a las críticas en redes.
La edición de 2026 plantea, en resumen, un enigma para la escena musical española: ¿seguirá el Benidorm Fest siendo el gran semillero de Eurovisión o se reinventará como un escaparate con valor propio? La respuesta se irá viendo a medida que avance el certamen y los artistas conviertan la exposición en oportunidades concretas.












