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Desmontando el independentismo

España tiene dos problemas gravísimos que han alcanzado máximos históricos: la deuda económica y el independentismo catalán. El problema nacionalista ya no se soluciona con dinero en un país a punto de quebrar, ni con concesiones políticas, inexistentes por haber sido casi todas entregadas. La situación que se vive hoy en Cataluña es producto de mentiras actuales e históricas, vamos a desvelarlas:

  1. Ortega, copiando a Renan, decía que el independentismo catalán se debía a que España ya no tenía un proyecto emocionante como el descubrimiento de America. Es decir, la nación era un concepto que dependía de la voluntad de los nacionales. Hoy, la opinión dominante es la misma: referendum sí, pero en toda España. Todo esto es FALSO. Por motivos jurídicos, por motivos históricos, por motivos políticos…Una nación es algo dado, que no depende de la voluntad. Igual que no podemos decidir quién es nuestro padre. La nación es donde se nace, un dato fundamental, tan importante, que aparece en el DNI y nos determina culturalmente en gran medida. Son el resultado de la historia y de guerras. Si hubiera derecho a decidir, el derecho debería ser para siempre y acaso, una vez declarada la independencia, ¿cabría la posibilidad de retornar el proceso? Imposible.
  1. El sistema político actual es una continuidad del franquismo. La única persona rupturista en el franquismo era García-Trevijano, pero los jefes de los partidos le traicionaron, aceptando al rey franquista y una Constitución redactada en secreto. Suárez, avergonzado de su pasado falangista, sólo se dedicó a repartir poder mediante su famoso café para todos. Él y todos los presidentes posteriores dieron fuerza los partidos catalanistas, porque los necesitaban para formar mayorías, o simplemente, por cobardía. La fuerza social del nacionalismo se expande y se contrae de manera periódica como un globo que cuando se aprieta mucho, al soltarlo su expansión es más violenta. Franco apretó mucho el globo y los presidentes posteriores no supieron detener la reacción.
  1. La situación ecónomica y la grave corrupción política ha producido un movimiento de indignación del que surgió Podemos. La indignación en Cataluña se llama independentismo. A él se aferra CIU para tapar su corrupción e ineptitud en la gestión. En España no hay representación política, porque se votan listas de partido que elaboran los jefes. Esta escasez de representación quiso solucionarla Podemos, inventado los famosos círculos. Falsedad acreditada en la elección del caudillo Iglesias. La falta de representación en Cataluña se suple con la estelada, que representa un sentimiento. La representación política no es esto, es que una persona sea elegida en un distrito y pueda ser expulsada si no cumple su programa o es corrupta.
  1. La lengua no crea naciones, si no, en la India habría más de 2000 lenguas.
  1. Nacionalismo y ser de izquierdas es incompatible. La verdadera izquierda lucha por la clase obrera y aspira a la desparición de las clases, de la propiedad y de los estados. ¿Para qué va a ser nacionalista?, ¿para crear un Estado más pequeño y más opresor?, ¿para beneficiar a una Oligarquía política y financiera catalana? El nacionalismo tiene por definición ideología de extrema derecha. ERC es un partido cuya característica esencial es su indignidad. Buena prueba es que se diga republicano y acepte la constitución franquista y cobre de la monarquía.